LA COSMOVISIÓN TIWANACOTA COMO REFERENTE EDUCATIVO EN BOLIVIA
Por Hernán Mamani Llojlla
La cultura Tiwanacota se ha caracterizado por ser una sociedad hegemónica en
cuanto a la sabiduría, civilización y la transformación de artesanías,
orfebrería, relativos a la acción humanitaria en esta parte del continente,
donde tanto hombres y mujeres, desarrollaron sus pensamientos vinculado a la tendencia
artística en el marco de la reciprocidad y complementariedad entre los seres
humanos y los seres innatos que le rodeaban en su existencia; pues es donde
también se observa la existencia del poder creativo y cooperativo en medio de
la comunidad, donde también se refleja una de las fortalezas relativo a los
valores sociales y culturales el cual fue la práctica de la unidad en pleno,
donde sus habitantes presentaban tendencias hacia un solo horizonte y una sola
manera de conservar la hermenéutica cultural, con el fin de expandirse y poder
tomar el poderío sobre las culturas afines o contrarias a ella en el marco de
sus límites territoriales.
En esta coyuntura política, económica,
social y cultural que ha marcado trayectoria dentro de la historia de la
humanidad, el crecimiento como sociedad ha dependido en gran manera de las
formas de adiestramiento e instrucción
que se daba en medio de la cultura Tiwanacota, ya que el aspecto intelectual, ideológico
y la práctica de las técnicas productivas, provenían de la vivencia diaria,
donde los adultos tenían la misión de orientar la actividad de los niños hacia
la supervivencia en medio de la colectividad, fortaleciendo el bien común sin
desmerecer, ni escatimar las jerarquías que se dieron en aquel entonces.
En este sentido, el proceso formativo
de las personas estaba orientado hacia la práctica de transmisión de
conocimientos, practicas, vivencias y valores, pero una transmisión bien
fundamentada, organizada, consensuada y con ciertos criterios y lineamientos
que directamente fortalecía el desarrollo de la colectividad, pues esto ha sido
una cualidad social y cultural de los pueblos y naciones civilizadas dese
tiempos remotos. Este proceso tuvo como esencia formativa la práctica de los
principios morales de la trilogía incaica, los cuales conllevaron a la
transformación paulatina en el marco de la unidad como también la superación en
los aspectos personales donde se ha consolidado una serie de procedimientos orientados
a la transmisión de los procesos y condiciones a la nueva generación que
vendría. El cual justamente formaba parte de la trayectoria cultural en
comparación a las demás culturas circundantes y existentes en esta parte del
globo terráqueo llamada tierra, específicamente la cultura Tiwanacota, el mismo desarrollado en un
ambiente natural y holístico.
Entre tanto que se desarrollaba la
ciencia, técnica y la tecnología, comparablemente se reafirmaba y se
consolidaba la complementariedad de los entes naturales del medio ambiente en
los procesos cognitivos, emocionales y desde luego en los avances de la
productividad, el cual era la actividad que demandaba la mayor parte del tiempo
de los habitantes, por ello en medio de esta cultura, las operaciones no solían
transmitirse de manera parcial y unilateral; sino más bien de manera integrada y
recíproca con todo lo que le rodeaba; es decir, la cosmovisión como esencia
elemental del mundo andino estuvo presente en todos los procesamientos y
consensos de la vida.
Desde este punto de vista, la
educación era parte de la vida, en la vida y para la vida, donde el ser humano
desde temprana era adiestrado en las actividades del bien común; pues en el marco
de la subsistencia y desarrollo de la sociedad, cuya ideología era que todos
sean tratados por igual sin ningún tipo de segregación de cualquier idiosincrasia,
especialmente en el campo educativo, por lo cual , el pensamiento de aquella
sociedad se regía bajo los principios morales de la trilogía (ama llulla, ama
sua, ama khella), los mismos poseían un significado de magnitud en la vida de
los seres humanos, donde la misma formación era orientado hacia la producción y
por ende la educación se merecía un espacio oportuno y de gran importancia.
Pese al pasar de los tiempos o épocas,
los mismos con sus propias perspectivas, formas de transformar la realidad por
las diversas civilizaciones y por ende las prácticas de las características
sociales y culturales de la cultura Tiwanacota, se han mantenido hasta
nuestros días, donde el ser humano de la región de los andes de Bolivia
especialmente y por los territorios por los cuales se fue expandiéndose la
mencionada civilización, aun poseen aquellos aspectos culturales
complementarios en el marco de la cosmovisión. Además, pese a la implantación
de las diversas dimensiones teóricas de reformas educativas en distintas
épocas, la cosmovisión de los pueblos y naciones indígenas originarios se han
mantenido conservando su ideología educativa y formativa en función a los
aspectos vitales y esenciales existentes en su habitad, y en estos últimos años
se han fortalecido más aun en esta parte del territorio antes llamado Abyayala;
es decir, la parte fundamental del desarrollo en las comunidades rurales y
poblaciones suburbanas de Bolivia, principalmente en la parte altiplánica, ha
sido la práctica de una formación horizontal y reciproca en medio de las
actividades productivas agrícolas, pecuarias, pesqueras, los mismos
complementadas y fortalecidas con las diversas actividades sociales y
culturales que se van generando en medio de aquellas sociedades provenientes y
pertenecientes ideológicamente aún a la cultura de los Tiwanacotas.
BIBLIOGRAFIA:
- William Alvarado, y otros (2000). Historia del
Perú. Editorial Lexus.
- http://www.gobernacionlapaz.gob.bo:8001/simit/sistema/ficha_turistica/fichaturistica.php?atr_id=333
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