Hernan Mamani Llojlla

Hernan Mamani Llojlla
Profesor de Educación Primaria

domingo, 6 de noviembre de 2016

COSMOVISION DE LAS TIERRAS BAJAS



LA COSMOVISIÓN DE LAS TIERRAS BAJAS
Por Hernán Mamani Llojlla
El conocimiento del mundo es la parte esencial del hombre, esta idea es adaptado desde el momento del nacimiento del ser humano, desde este punto de vista, entendemos que ésta forma de observar y conservar el mundo se atañe estrechamente con la vida; por lo cual, esto implica desarrollar y conservar la vida desde una mirada filosófica, epistemológica, antropológica, sociológica y psicológica; ya que la vida es un proceso cíclico que gira en función a los elementos vitales existentes en el mundo natural, social y cultural. Por ello justamente comprendemos que la vinculación de la vida con el entorno existencial es parte esencial del desarrollo de las sociedades; pues no olvidemos que desde la antigüedad todas las culturas del mundo han tenido que asumir una concepción del mundo, donde se explican la existencia del mundo y de sí mismo de manera recíproca y complementaria.
Desde este punto de vista, podemos subrayar que la vida no solamente consiste en el desarrollo del hombre como tal sobre la tierra; sino por el contrario, la vida es una forma de complementariedad en reciprocidad y armonía entre el hombre y la naturaleza existente en el mundo; al menos, esto es la concepción de las culturas existentes y desarrolladas en las tierras bajas del país y el mundo entero.
Entre las comunidades o pueblos que habitan las tierras bajas o amazonias, desarrollan y conservan la vida desde una concepción heurística, dialógica, complementaria, recíproca y en armonía con todos los elementos existen en su entorno natural y cósmico. Lo básico o el común denominador de su cosmovisión de estos pueblos es la relación con la esencia de la deidad; es decir, la mayoría de estos pueblos rigen la vida en medio de su comunidad relacionado a los deidades, donde expresan que su fe y confianza en los espíritus de sus muertos, de las montañas, de los montes, ríos, agua, etc.
Así por ejemplo, según las investigaciones y los análisis realizadas por el Ministerio de Educación de Bolivia, la cosmovisión de las diversas culturas se enfatizan, como sigue: los afrobolivianos, por ser aborígenes del continente africano, al igual que los demás pueblos, conservan su cosmovisión bajo las características de sus raíces culturales, especialmente de la parte Angola y Congo, quienes fueron traídos en condición de esclavos y denominados por sus amos como bestias de carga, una concepción o denominación que no cabe en la mentalidad y cosmovisión de las culturas de estas tierras bajas.
Por su parte Los Araona, conservan su cosmovisión creyendo en los espíritus (deidades), quienes aseveran que el entorno natural posee vida (postura animista). Según el cuaderno de PROFOCOM, estos pueblos, es difícil que crean en Dios, ellos buscan algo más sobrenatural sobre Dios.
Los Baure, se caracterizan por ser animista, afirman que los espíritus de la naturaleza denominados “achané” se encuentran desperdigados e inmersos en todos los seres vivos de la naturaleza (animales y plantas).
Así sucesivamente, cada cultura de las amazonias poseen y conservan su cosmovisión desde un punto de vista dialógico y complementario con las deidades del mundo natural; los Canichana, mantienen “la Danza del Machetero Loco”, que representa una combinación de valentía, apasionamiento, agresividad y recogimiento. Por otra parte, los Cariveño, mantienen sus creencias, especialmente las relacionadas con los espíritus del monte y de las aguas; ellos antes eran animistas, puesto que creían en fantasmas comunes. Asimismo, los Cayuvava, son supersticiosos, asumen gran temor por los espíritus de los muertos, pues creían en la inmortalidad del alma. Los Chacobo, creen en los animales, plantas, en los ríos, en las lagunas y en los muertos. Los Chimane, de manera general también creen en los animales, y la naturaleza que le rodea.
Los Chiquitano, los Esse Ejja, los Guarasug`we, los Guarayo, conservan sus creencias animistas. Los itonoma, que siendo animistas creen que la flora, la fauna, el agua poseen espíritus; los Joaquiniano, los Lecos, los Machineri, los Reyesano o Maropa, los Moré y los Moseten, por ejemplo tienen creencia sobre el mundo mítico. Y así las otras culturas de las amazonias, como los Movima, los Moxeño, los Nahus, los Pacahuara, los Sirionó, los Tacana, los Toronoma, los Yaminahua, los yuki, los Yuracaré, etc. Aunque de distinta manera, con diversos enfoques en determinadas ocasiones y contextos desarrollan sus cosmovisiones vinculadas a la madre naturaleza y sus elementos dinámicos e inanimados, ya que su mundo está regido por los espíritus o energías cósmicas telúricas y que los mismos siempre están en medio de ellos y junto a ellos.
Por tanto, la cosmovisión de las tierras bajas es un punto de reencuentro del hombre con la naturaleza en el marco de la complementariedad y reciprocidad en diversos espacios y tiempos. Esta forma de percibir el mundo bajo la concepción telúrica y complementaria de las culturas de tierras bajas, es la que  media el proceso de la fertilidad y productividad; es decir, así como el hombre demanda de la naturaleza, la misma madre tierra tiene necesidad de la reciprocidad y preservación de parte del hombre; justamente en eso consiste la cosmovisión de las culturas de las tierras bajas o amazonias.
BIBLIOGRAFIA:
Illescas, José; Gonzales García, Jimena et. Al. (2002): Acerca de las “sociedades Indígenas” o diálogo crítico con la cientificidad europea. Santa Cruz de la Sierra: 1ª edición.

Nosotros los yungueños. Testimonios de los yungueños del siglo XX. (2003). La Paz: (Mama Huaco).

Ministerio de Educación. Estructura Curricular y sus Elementos en la Diversidad: Saberes y Conocimientos Propios. Unidad de Formación N° 2. Cuadernos de Formación Continua. (2012). La Paz, Bolivia.


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